Tzinacan Austin 2019

Para la exposición en Austin se desarrolló un taller de alfarería bruñida a la manera tradicional de cómo lo hacen en Patamban Michoacán.

Históricamente y en todos los rincones del mundo el trabajo de las y los «alfareros» o «ceramistas» ha sido parte fundamental para la cultura humana. Podemos decir que esta labor es uno de los primeros “oficios globales no interconectados», porque muchos pueblos sin tener alguna relación entre ellos desarrollaron procesos que los llevaron a resultados similares: conocimiento de las tierras locales, de los óxidos para decorar las piezas y el control del fuego que dio como resultado los primeros trabajos para contener semillas, agua o los restos funerarios de los muertos.

En México, los procesos de alfarería datan de tiempos precolombinos, posteriormente estos saberes se fueron vinculando y desarrollando junto con otras experiencias y procesos técnicos de otras culturas, en ocasiones impuestos o por simple interés de las o los alfareros. Hoy podemos decir que la alfarería o cerámica, que se produce en nuestro país y en otras regiones del mundo, es resultado de un largo proceso histórico de negociación cultural, en el cual están incorporados saberes de latitudes tan lejanas que hoy en día es difícil saber su origen, pero si es posible conocer sus procesos.

Por lo antes expuesto, la visibilización de los procesos técnicos y artísticos básicos de los trabajos de la alfarería o cerámica tradicional como lo son la hidratación, el amasado y reposo de la tierra, la elaboración de las piezas en su proceso de alisado, decorado y bruñido deben ser reconocidos como parte fundamental de nuestro presente y no solo como un pasado muerto que se puede observar en los museos y las exposiciones.

Distintos expertos han señalado que la cerámica o las piezas de alfarería son registros que nos muestran la historia de distintas culturas. Gracias a mi trabajo de investigación plástica y académica como alfarera, la idea antes expuesta yo la ampliaría señalando que: los procesos alfareros son las huellas vivas que nos conectan con el pasado, siendo una vía para comprender nuestro presente y el de las y los alfareros o ceramistas.

Asimismo, estos procesos nos muestran la tradición que al incorporar nuevas técnicas y herramientas dan como resultado lo que hoy se conoce como «alfarería» o «cerámica» contemporánea.